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Educar para un nuevo milenio

Actualizado: 28 de jul de 2019

Educar para un nuevo milenio significa formar para futuros mucho más impredecibles, donde no sólo nuestros niños, niñas y adolescentes sino todas las personas desde sus diferentes ámbitos, necesitarán estar aprendiendo y formándose permanentemente, desarrollando capacidades interpersonales, para el trabajo colaborativo, para ser flexibles, críticos, éticos, para usar las tecnologías, generar conocimientos y desenvolverse  desde una perspectiva ciudadana crítica y responsable

La formación debe abordar todas las dimensiones del desarrollo, las que tienen que ver con la formación artística, la formación científica, la formación ética y humanística, el hacer con las manos, la formación para el mundo del trabajo, la formación en aspectos socioemocionales y la educación física. Debe, sin lugar a dudas atender a cómo se aprende hoy y a los diferentes ritmos de aprendizaje.

Tenemos pistas para elloel Plan Ceibal, los notables éxitos de los estudiantes de Tala o del liceo rural de Las Toscas de Caraguatá, en EEUU; la nueva Universidad Tecnológica, los grandes desarrollos de la UdelaR en todo el país, la creación de  nuevas carreras y construcción de nuevos centros, liceos y escuelas de tiempo completo,  y la lista sigue. El incremento de universitarios y egresados, los posgrados aquí y en el exterior, la ampliación en el otorgamiento de becas e incentivos.

Sin embargo, hay otros datos que van en sentido contrario y que ponen en tela de juicio la viabilidad del proyecto nacional: deserción, repetición, bajo nivel en los logros de aprendizaje, falta de coordinación, dificultades en la gestión, entre otras a mencionar..

Hay que seguir aumentando el presupuesto educativo en función de las necesidades y posibilidades –sin fetiches–, en base a un mayor PBI. Es bueno saber que en 2004 se asignaba un 2,5 % de un PBI de 11 mil millones de dólares y en la actualidad supera el 5% de un PBI de 50 mil millones.

Es imprescindible concentrar los esfuerzos en la formación docente para transformarla en una de las áreas de mayor calidad y prestigio nacional, concretando la formación universitaria y ofreciendo formación permanente a todas y todos los educadores.

Buscar, hasta lograr, un entendimiento general sobre el proyecto educativo nacional: una política de estado que solo puede sostenerse con el acuerdo de la sociedad y los principales actores involucrados. Las y los docentes deberán liderar el cambio por su lugar central en el proceso educativo, asumiendo, sin pretensión vanguardista, el mandato social.

Educación para todas las personas a lo largo de toda su vida, es la única manera de encarar este presente y un futuro que no podemos prever.



LOGROS, PREOCUPACIONES Y PROPUESTAS SOBRE EDUCACIÒN


La educación enfrenta numerosos desafíos en todas las sociedades contemporáneas, realidad que hace a la complejidad de la vida moderna, a la que nuestro país no escapa. En el caso de Uruguay, algunos rasgos particulares de nuestro sistema educativo crean dificultades específicas que desde la reinstalación democrática a la fecha no se han podido superar y que constituyen un reto ineludible para nuestra sociedad. Por otra parte es fundamental valorar los logros obtenidos y los avances efectuados, que en muchos casos constituyen puntos de referencia sólidos para avanzar en un camino de transformaciones que consideramos imprescindible continuar recorriendo. Una parte relevante de estos logros son directamente atribuibles a decisiones tomadas durante los quince años de gobierno del FA e impulsadas y sostenidas por sus elencos de gobierno. 



LOGROS


La educación ha sido para el FA una prioridad, tal como indica el esfuerzo presupuestal, que ha producido avances en varias áreas pero que,  al mismo tiempo no nos ha permitido resolver problemas que nuestra sociedad arrastra desde la reinstauración democrática y que nos convocan a redoblar esfuerzos. Estamos en el debe en esta área.



A modo de resumen


Enorme salto en la dedicación presupuestal:

El promedio de 1985-2004 fue de entre 1,9 y 2,1 por ciento del PBI; a partir del primer gobierno del FA se destinó casi el 5% del PBI.

Los aspectos sobre los que ha impactado este aumento presupuestal son diversos, a saber:

  • El mejoramiento de las condiciones materiales (infraestructura, equipamientos, inversiones).

  • Los salarios de los funcionarios docentes y no docentes.

  • La expansión de la oferta universitaria en el interior.

  • Incremento sustantivo del tiempo pedagógico

  • Escuelas de tiempo completo y tiempo extendido, creación de liceos de tiempo extendido y algunos de tiempo completo, expansión de los campamentos escolares.

  • El aumento de cobertura especialmente en educación inicial

  • Se consolida la tendencia al crecimiento observada desde hace varios años, universalizándose en 4 y 5 años (nivel obligatorio). En nivel 3 años se pasó de una cobertura del 31% en el año 2000 a más de  72%  en 2017. Este incremento se explica por el ingreso de los niños más pobres de la sociedad. En un total  de unos  44000 niños de 3 años, 16000 asisten a Educación Inicial (en 2012 concurrían 6000). Sumando los que  concurren a CAIF y Centros Privados alcanzan a  más de  30.000 niños  superando el 72% del total. Concurren  hoy  85.000 niños de 3, 4 y 5 años en el CEIP

  • La consolidación de los Bachilleratos Tecnológicos como una apuesta decidida a revalorizar la educación técnica.

  • Por primera vez en la historia la Universidad recibe generaciones formadas por mayoría de estudiantes que no son hijos de egresados universitarios.

  • El Plan Ceibal, que se ha desarrollado y constituido en herramienta clave para la democratización del acceso a la información y para la generación de conocimiento, apuntando tanto a promover el desarrollo de saberes, habilidades y competencias en niños, niñas y adolescentes, vinculados al currículo de la educación formal, a la vez que teniendo como misión el apoyo a la labor docente.

  • La Red Global de Aprendizajes  a la que se adhirió Uruguay, de la que participan 7 países, ha abierto  la oportunidad de transformación de 410 centros de Educación Obligatoria (Primaria, Secundaria, UTU)  promoviendo la innovación en su clima y forma de trabajo, jerarquizando la cooperación y el trabajo en equipo de docentes y estudiantes, estrategias pedagógicas basadas en la formulación de problemas y la generación  de proyectos, en la cooperación interdisciplinar y la indagación.

  • El descenso de la repetición global en educación común (1º a 6º) que en 2017 se ubicó en 4,5% que es el registro histórico más bajo.

  • La extensión de Educación Física e Inglés a todas las escuelas

  • La inclusión de las artes en la oferta educativa formal. Se ha creado la opción artística en el bachillerato, el profesorado en danza, la facultad de artes.

  • La experiencia de los Centros Educativos Asociados (CEA), que funcionan en predios de 18 escuelas en las que participan niveles de Ciclo Básico de Secundaria y de UTU junto a Primaria, aporta conocimiento, experiencia, vínculos curriculares y pedagógicos a los tres Consejos.

  • Creación del Consejo de Formación en Educación con 32 centros en todo el país ofreciendo las carreras de profesorado, magisterio, maestro/a y profesor/a técnico/a además de las recientemente creadas carreras de Maestro/a  en la Primera Infancia y la de Educación Social.

  • Creación de la UTEC, que cuenta actualmente con  1800 estudiantes y 300 docentes con varios centros en el país, ofreciendo oportunidades a jóvenes que, de tener que venir a Montevideo, abandonarían sus estudios.

  • Creación del Instituto Nacional de Evaluación Educativa con sus informes bianuales sobre el estado de la educación uruguaya tal como exige la Ley.

  • Creación del Consejo Nacional de Educación No Formal reconociendo que la educación formal y no formal resultan ser complementarias,  desde la concepción de que es necesaria la educación a lo largo de toda la vida. La educación no debe limitarse a la atención de lo formal obligatorio.

  • Becas estudiantiles cuyo número se triplicó para Educación Media.



ALGUNAS DE NUESTRAS MAYORES PREOCUPACIONES


  • Tenemos problemas de egreso, de aprendizajes y de equidad en la educación que establece la ley como obligatoria. Reflejo de esta situación es que sólo  el 40% de los jóvenes de entre 19 y 21 años egresa de la educación media y que el rezago de adolescentes hasta los 13 años alcanza el 30%. Los aprendizajes alcanzados, ya en Primaria, resultan ser magros, y reflejan una gran inequidad, o sea que los niños de sectores más desfavorecidos socioculturalmente aprenden mucho menos.

  • En el marco de lo anterior, preocupa también la baja cobertura de educación terciaria, que además se complejiza porque el egreso está sesgado hacia los sectores de mejor perfil socioeconómico.

  • La repetición, que está vinculada directamente con las posibilidades de abandono escolar (desafiliación) en Educación Media Básica alcanza el 25,3% y en  UTU del  37%.

  • La deserción de los centros educativos se sitúa en un 10% a los 15 años, en un 30% a los 17 años y a los 18 años cerca del 50%.

  • La Educación Media perpetúa una tradición selectiva basada en concepciones curriculares y pedagógicas (centros educativos compartimentados en aulas y asignaturas aisladas, prácticas de evaluación que clasifican y comparan) gestadas en los años 40 del Siglo XX, cuando operaba como una brazo de la universidad, preparando para su ingreso. Esta concepción no es compatible con la atención a la diversidad, la necesaria formación para transitar por distintos caminos laborales y educativos,  ni  con la obligatoriedad de egreso que establece la Ley de Educación. Tampoco está alineadas con las demandas del siglo XXI y las necesidades de la vida futura de niños y adolescentes.

  • LA CIDE (hace más de 50 años) expresaba que, “entre 1942 y 1963 el ciclo básico de media se multiplicó por cuatro, pero que la relación entre los ingresos y los egresos siguió constante”. Y dice “si no se cambia el cómo enseñar, la educación se va a ir desvinculando de las demandas sociales”.  Es un debe de la sociedad. Y ahora con la revolución tecnológica es imprescindible superar con urgencia esta situación

  • La muy débil articulación institucional, curricular y pedagógica entre los ciclos educativos, modalidades y subsistemas de enseñanza. En gran medida los problemas mencionados se vinculan a esto. La Educación obligatoria está conformada por tres Consejos de Enseñanza (Primaria, Secundaria y UTU) los que surgieron  y se desarrollaron  en forma independiente a lo largo de la historia uruguaya.

  • Casi la mitad de los niños y jóvenes en edad de asistir a la educación vive en hogares del primer quintil de ingresos.

  • La complejidad de educar hoy. En un mundo global, de incertidumbres y complejidades, con cambios disruptivos, que a la vez presenta estructuras familiares muy diferentes a las de décadas atrás, no es posible analizar la educación con parámetros del siglo pasado ni hacer una lectura simplificadora del contexto que nos ha tocado. Resulta imperiosa la necesidad de formar y desarrollar a niños y adolescentes muy diversos, mientras que las herramientas pedagógicas que se ofrecen a los docentes en su formación no se han adecuado a las actuales necesidades. No todos tienen que aprender lo mismo con la misma intensidad; los caminos de crecimiento y desarrollo del proyecto personal de cada niño, adolescente o joven no se pueden homogeneizar.

  • La dificultad para alcanzar climas institucionales saludables y acogedores, cuando las condiciones del trabajo de quienes educan distan de ser las adecuadas. La elevada sobrecarga horaria, la rotación de los docentes y falta de estabilidad, la falta de remuneración para realizar las tareas inherentes a la tarea de educar y de desarrollar un cuerpo profesional (como lo son la planificación, la elaboración de proyectos contextualizados e interdisciplinares, su implementación y autoevaluación, el acercamiento a los padres y a la comunidad en que está inserto el centro), coexisten con una sociedad en la que es fundamental construir formas de convivencia que sean modelos del ejercicio democrático y ciudadano, a la vez que espacios donde se aprende e investiga en forma conjunta.



DESAFÍOS

El desafío fundamental que tiene la izquierda hoy es profundizar la democratización en el acceso, tránsito, logros de aprendizaje y egreso a tiempo de todas y todos. Un proyecto de izquierda para la educación debería acelerar la profundización del desarrollo de los niveles educativos de la población atendiendo a todos, y priorizando la superación de la inequidad. Esto implica  asumir un desafío estructural y de largo plazo, profundizando los logros obtenidos por las políticas económicas, sociales y culturales del FA desde 2005. No es menor que recién a partir de ese  año el país asumió invertir en línea con los países de la región. Esto explica  – entre otras razones de peso  - los retrasos de Uruguay en comparación con la región en los últimos 45 años.

Apuntar a los aspectos que se enumeran, complementarios unos con otros, permitirá afrontar estos desafíos:

1. Educar para un nuevo milenio significa formar para futuros mucho más impredecibles, donde no sólo nuestros niños y adolescentes sino todas las personas desde sus diferentes roles laborales, necesitarán estar aprendiendo y formándose permanentemente, desarrollando capacidades interpersonales, capacidades para el trabajo colaborativo, para ser flexibles, críticos, éticos, para usar las tecnologías, generar conocimientos y desenvolverse como ciudadanos.

La formación debe abordar todas las dimensiones del desarrollo, las que tienen que ver con la formación artística, la formación científica, la formación ética y humanística, el hacer con las manos, la formación para el mundo del trabajo, la formación en aspectos socioemocionales.

2. Atender a cómo se aprende hoy y a los diferentes ritmos de aprendizaje. Cómo aprenden nuestros niños, adolescentes y jóvenes, lo que traen en su mochila de su interrelación con el contexto local y global (las redes sociales, los medios de comunicación y aprendizaje que ofrece internet, las experiencias muy variadas en distintos campos (culturales, deportivos, sociales). Sus motivaciones, sus fortalezas y sus debilidades en la construcción del proyecto personal y original de cada alumno en la construcción de su trayectoria portadora de valores, de capacidades: críticas y transformadoras, de desarrollo de un pensamiento computacional, de comprensión de la revolución tecnológica, de autocontrol emocional, de adaptación a los cambios, de comprensión del mundo y sus tendencias, de trabajo en equipo.

3. Promover nuevas propuestas pedagógicas basadas en la resolución de problemas reales y en proyectos a partir de situaciones cotidianas del propio contexto, donde el abordaje sea interdisciplinar, colaborativo y por indagación. Esto implica un cambio curricular que abarca lo metodológico y la concepción educativa.

4. Apuntar a centros educativos, con modalidad de centros Comunitarios, con autonomía pedagógica y curricular, para que su dirección y su colectivo docente asuman el liderazgo del desarrollo curricular, atendiendo a su contexto y realidad, implementando las pautas establecidas por el Marco Común Nacional de Referencia.

5. Promover centros educativos que brinden hospitalidad a sus actores y permitan desarrollar comunidades educativas acogedoras y transformadoras. Los nuevos tiempos requieren nuevas propuestas, nuevos formatos, donde sea posible crear y construir con el otro, enlazar lo afectivo, lo social y lo cognitivo de manera edificante, donde lo interdisciplinario cobre su verdadero significado y en el que los aprendizajes partan de los saberes de los estudiantes y sean significativos.    

6. Resignificar el rol del docente como profesional, tomador de decisiones pedagógicas, generador de preguntas y desafíos, como investigadores, como promotores del desarrollo del pensamiento crítico y complejo.

7. Brindar más y mejor formación inicial y en servicio para todas y todos los educadores que día a día enfrentan el desafío de ofrecer oportunidades de aprendizaje y que son quienes dan batalla en la cancha de cada centro educativo, con dedicación, vocación y amor por su profesión. También incentivos para quienes se embarcan en el esfuerzo de continuar formándose. Fortalecer el proceso de transformación de la formación inicial docente en una concepción universitaria que contribuya en la perspectiva propuesta.

8. Considerar y tomar en cuenta las aspiraciones y propuestas de nuestros niños, adolescentes y jóvenes sobre qué y cómo aprender. Los modos de aprender hoy, los intereses de los alumnos son factores ineludibles para encarar el cómo enseñar y el qué enseñar. Se debe comprender que su desconocimiento y la imposición de una estructura curricular organizada por las asignaturas y sus contenidos homogéneos, se constituye inevitablemente en una concepción selectiva y finalmente expulsora.

9. Avanzar sobre las experiencias exitosas detectadas, como por ejemplo, La Red Global de Aprendizaje.

10. Extender el Plan Ceibal al Bachillerato.

11. Revalorizar la relación de la educación con el trabajo. En línea con la educación como derecho para todas y todos, también se deberán generar espacios, dispositivos y articulaciones varias para garantizar la formación y capacitación de trabajadores, que ofrezcan posibilidades de seguir aprendiendo lo que el mundo del trabajo requiere día a día a las nuevas generaciones.

12. Dinamizar en el SNEP un ámbito de coordinación planificada, acordada, estimulada y sostenida entre los distintos subsistemas y espacios donde se desarrollan experiencias educativas. Resulta necesario establecer claramente un plan y su seguimiento a efectos de evitar superposición de programas, duplicación de objetivos y acciones y  discontinuidad en líneas de políticas educativas implementadas sin evaluación previa.

13. Fortalecer el sistema de becas económicas, en la enseñanza media, en formación docente y en la enseñanza terciaria a través de un sistema integrado de becas y que tenga como articulador al Fondo de Solidaridad con una estructura más representativa en su Dirección.

14. Fortalecer la capacidad de gestión  del SNEP  y planificación del sistema, dinamizándolo como ámbito de coordinación y articulación de acuerdo a los principios establecidos en la Ley General de Educación, en el marco de una concepción educativa de izquierda.

15. Asumir la transparencia, la austeridad y la optimización de recursos como uno de los lineamientos fundamentales de la gestión desde los niveles más altos a a la base de la organización de la ANEP y todo el SNEP, apostando a estudiantes, docentes, a la formación inicial y en servicio de los mismos, a la infraestructura, como componentes centrales para garantizar el acceso a una educación de calidad para todas las personas en todo el país.

16. Evaluar las propuestas en curso antes de crear nuevas, luego extender lo que da buenos resultados.